Las pesimistas previsiones meteorológicas aconsejaron no montar las mesas para el almuerzo en la Glorieta y cada Comparsa se buscó la vida por su cuenta. Una pena. Y él chaparrón de la tarde para acabar de arreglarlo. Pero con todo y con eso se pudieron celebrar todos los actos y los Capitanes y Abanderadas pudieron lucir sus galas sin ningún problema. Mi más sincera enhorabuena a todas y a todos.
Por cierto, he visto que en Jaca, el primer viernes de mayo se celebran unas fiestas muy similares a las de nuestros Moros y Cristianos, conmemorando la victoria de las huestes del Conde Aznar Galíndez sobre el moro invasor. Se puede leer esta historia en la web del Ayuntamiento de Jaca y se pueden ver unas interesantes fotos en este enlace.